El término Diabesidad se da cuando coinciden 2 enfermedades, obesidad y diabetes, es decir, cuando encontramos a una persona con problemas de obesidad y que además padece diabetes tipo 2. Ambas patologías están íntimamente relacionadas. Una persona con problemas de obesidad tiene muchas posibilidades de sufrir también diabetes tipo 2.

¿Cómo se relacionan estas dos enfermedades?

La obesidad y la diabetes tipo 2 tienen el mismo origen: el exceso de grasa corporal, más concretamente la grasa que se localiza en el interior del abdomen (grasa intrabdominal), cuyo parámetro de medición más utilizado es el perímetro de cintura.

La grasa acumulada tiene la capacidad de producir diferentes sustancias, entre ellas las adipoquinas. Cuanta más grasa acumulada, más se incrementa la secreción de adipoquinas, lo que dificulta la acción de la insulina. Es lo que se conoce como “intolerancia a la glucosa”, que conduce a la aparición de la diabetes tipo 2.

Por esta razón, la mejor forma de hacer frente a la Diabesidad es cambiar de estilo de vida, siguiendo una dieta adecuada y realizando actividad física para reducir el exceso de grasa corporal y sobretodo el exceso de grasa intrabdominal. Eliminándola se contribuye a reducir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, además de otras dolencias cardiovasculares, como el exceso de colesterol o la hipertensión.  En caso de padecerla, reducir el exceso de grasa ayuda a controlar los niveles de  glucosa en sangre y otras alteraciones asociadas.